Columna de: Mario Alberto Gálvez
Especial El Rayo
La fundación de un partido político, de la ideología que sea, no es un tema interesante para el ciudadano común, excepto para los fundadores porque los que crean un partido político tienen la esperanza de usarlo como vehículo para llegar a estratos de poder en el País y tal vez hasta la Presidencia de la república.
Lo que la mayoría del pueblo ignora es que cada partido político cubre una parte del mercado político o sirve para tapar algún hoyo político.
Por ejemplo, Manuel Ávila Camacho durante su gobierno no sabía dónde poner a un grupo de viejos militares revolucionarios inconformes y les hizo el Partido Auténtico de la Revolución Mexicana (PARM) para que jugaran a la política y de vez en cuando alcanzaran una diputación.
En 1938 (la expropiación petrolera y el cambio de nombre del Partido de la Revolución Mexicana a Partido Revolucionario Institucional), los oligarcas veían con pánico que el grupo de caciques revolucionarios que gobernaban a México lo llevaban hacia lo que ellos llamaban Paternalismo Institucional, es decir, un sistema político en el que el pueblo siempre es menor de edad y el gobierno le resuelve todo quitando la riqueza a los ricos.
Despojar al rico para dar al miserable significaba para la oligarquía porfiriana el caudillismo, el presidencialismo, por lo tanto se requería crear una corriente ideológica que contrarrestara el sistema revolucionario mexicano, entonces fundaron el Partido de la Acción Nacional (PAN).
Este partido político tendría como única finalidad detener las conquistas revolucionarias, deshacer la expropiación petrolera, anular todas las conquistas laborales, detener el reparto de tierras y devolver las riquezas a los auténticos dueños.
En los años noventa, mientras gobernaba Carlos Salinas de Gortari, ya los científicos políticos habían esquematizado las demandas políticas de la población, ya no se trataba de tapar hoyos o de crear una ideología que pudiera convertirse en pensamiento hegemónico.
Los científicos habían detectado que la oposición al PRI crecía y amenazaba convertirse en mayoría (como ocurrió en 1988 con la rebelión de Cuauhtémoc Cárdenas) y se preguntaban ¿y si volvía a pasar serían echados del poder?
Tenían que evitar ese peligro latente y encontraron que dispersando a la oposición el PRI sería siempre mayoría.
Estudiando la necesidad política del ciudadano imaginaron un mercado político, los trabajadores necesitaban un partido que defendiera las demandas laborales y nació el Partido del Trabajo y colocaron a Alberto Anaya como presidente nacional (todavía sigue siendo el presidente nacional).
La gente con sentido ambientalista requería un partido que defendiera la ecología, el medio ambiente y crearon al Partido Verde Ecologista de México y entregaron la presidencia nacional al junior Jorge Emilio González Martínez, la creación del partido se la encargaron al padre de Emilio, Jorge González Torres, amigo personal de Salinas de Gortari, pero en dos años nada pudo hacer y el regente de la ciudad de México, Manuel Camacho Solís, tuvo que meter las manos abiertamente y en dos meses el Partido Verde Ecologista de México ya era un hecho.
En los años que siguieron se crearon más partidos políticos porque la mayoría no sobrevivía a la primera elección y algo muy curioso era que los intelectuales observaban lo que hacía el PRI que rápidamente se convirtió en PRIAN y con sorna criticaban a los nuevos partidos, todos sabían la función que cumplían en el ámbito político esos partidos y hubo alguno que describió la parafernalia electoral como un circo de varias pistas (varios partidos) para que un segmento del público se entretuviera con los payasos, otro con los enanos, uno más con el domador de leones, los demás con el mago o con el Hombre más Fuerte del Mundo, el día de las elecciones la gente votaba por sus favoritos y el PRIAN colocaba como gobernadores a candidatos que alcanzaron apenas el 32% de la votación porque los votos opositores se atomizaron en varios partidos.
MORENA nació como resultado del fraude electoral de Vicente Fox y Felipe Calderón y de la pudrición del PRD que en su nacimiento fue la esperanza del pueblo y que, gobernado por Los Chuchos, se entregó a los brazos de Enrique Peña Nieto en 2012.
Es decir, ningún presidente de México dijo hágase MORENA y milagrosamente MORENA apareció; el pueblo, el ciudadano, La Resistencia Civil Pacífica contra el PRIAN, fundaron a MORENA.
y esto no agradó a los intelectuales orgánicos ¿cómo, un partido político autónomo, independiente del PRIAN? Eso era una desgracia para la democracia que el PRIAN estaba construyendo.
Ante los ojos atónitos de los periodistas, de los intelectuales y de los científicos de la política mexicana e internacional, MORENA comenzó a ganar diputaciones, senadurías, presidencias municipales y gubernaturas.
A mediados de 2017 apareció ante ellos un candidato imbatible llamado Andrés Manuel López Obrador que un año después barrió con el PRIAN y sus partidos satélite.
El 2018, el pueblo hizo presidente a AMLO y gobernadores, diputados, senadores y presidentes municipales, a los candidatos morenistas.
Nada pudieron hacer los del PRIAN para evitarlo, los intelectuales, los periodistas y los científicos orgánicos atestiguaron la debacle de sus héroes.
Resumiendo cuentas, el año 2018 fue derrotado un grupúsculo de millonarios que trabajó arduamente a lo largo de 36 años para hacer que fuera normal la pobreza, la miseria, la desigualdad, la injusticia, el hambre crónica, el desempleo, el racismo, la discriminación, la supremacía de unos pocos sobre millones; ese grupo de oligarcas en 36 años consiguió que la maldad del poderoso se aceptara como una virtud y que la virtud del pobre se considerara simple pendejez.
La lección que el pueblo le dio a los intelectuales, a los periodistas chayoteros, a los partidos políticos, a los oligarcas y a los científicos, fue muy dura, a pesar de eso no aprendieron nada: siguen haciendo partidos políticos para tapar hoyos, para cumplir el capricho de alguien y en ningún momento piensan en lo que necesita el pueblo.
Siguen pensando que con incluir en el nombre del partido las frases Va por México, Es por México o Renovemos México, será gancho suficiente para que el pueblo se acerque, se enamore de los nuevos partidos políticos y los lleve al máximo poder con su voto.
AMLO les aconsejaba que pueblearan, que visitaran casa por casa, que hablaran con la gente para que el pueblo los conociera y ellos conocieran al pueblo, pero… es tan enfermizo el odio, el asco, que los de la derecha sienten por la gente pobre, que jamás harán lo que AMLO les aconsejaba.
A excepción de MORENA, así se hacían los partidos políticos en 1940, en 1990 y así se hacen en el año 2025.
Gracias a los que comparten esta columna porque rompen el cerco informativo que el PRIAN ha creado para evitar que esta información llegue hasta las consciencias dormidas.
elrayodesanluis.com
