Roberto Gutiérrez/El Rayo de San Luis/fotos
*Se convirtieron en una camarilla de recomendados
La Reforma Electoral de 2014, que creo los Organismos Públicos Locales Electorales (OPLES), antes Consejos estatales electorales (Ceepac) en SLP y México, ya son infuncionales, por eso se debe ir a fondo en la Reforma y desaparecerlos.
Su figura es improcedente en la nueva Ley Electoral que está a discucion en el país.
Los OPLES fueron creados como entidades presuntamente «autónomos» para sustituir a los Ceepacs como responsables de organizar las elecciones de gobernador, diputados locales, presidentes municipales y garantizar el acceso a las prerrogativas de los partidos y partidos políticos.
Pero además realizar la educación cívica en sus respectivas entidades, lo que hasta hoy nadie ha visto, por lo que ya no se justifican en la nueva Ley. Se convirtieron solo en camarillas de recomendados a las órdenes del gobernador.
Desde su presidente(a), que impone el gobernador en turno quitándole autonomia, hasta los consejeros electorales que nombran los congresos de los estados controlados por el Ejecutivo Estatal, por lo que la independencia de los OPLES es muy cuestionable, están bajo el control del gobernador en turno.
Los consejeros que lo integran están peor, pues o son recomendados por los partidos políticos que se reparten el «pastel» o son impuestos por el mismo gobierno con el aval del Congreso, por lo que, no hay voces democráticas, o discordantes que den voz a los ciudadanos.
Son solo una mascarada; los consejeros electorales no representan a los ciudadanos, son recomendados de los partidos políticos o del gobierno en turno.
Lo único que hacen es vejetar en los organismos el periodo para el que fueron nombrados y su papel es irrelevante y caro para una democracia como la nuestra en proceso de construcción.
Hay oposición de la burocracia política a qué desaparezcan esos organismos, esgrimen los partidos, los recomendados, los beneficiarios del poder que se serán perderán atribuciones en los procesos electorales locales, empero lo único que se perderán seran los privilegios de una clase política que vive del poder, del amiguismo y compadrazgo.
Los procesos electorales deben abrirse a los ciudadanos que son finalmente quienes deben decidir el destino de la democracia, no las cúpulas de los partidos políticos, sus amigos, compadres, queridas y amantes que se benefician a nivel local del tráfico de influencias para estar en la nómina.
Los OPLES juegan el juego de los partidos políticos, por eso han fracasado las candidaturas independientes, al llenarlas de requisitos insalvables, como ese de condicionar su participación en una elección a qué lleven un porcentaje de firmas del padrón electoral. si ni los mismos partidos políticos tienen el aval ciudadano, pues sus candidatos son elegidos en «petit comité» por sus padrinos políticos.
Los ciudadanos quieren una competencia pareja, donde haya apertura para todos, sin favoritismos, para impulsar la verdadera democracia.
Los partidos políticos se han adueñado de la contienda política, sitúan los procesos electorales según su conveniencia e intereses, México requiere procesos electorales limpios, transparentes, dónde se permita la participación de todos. Los OPLES, no representan los anhelos de democráticos de los ciudadanos y eso debe cambiar. Aún es tiempo para hacerlo.elrayodesanluis.com
