Por Tino Portillo/El Rayo fotos
Muchas personas a las que no les gusta el beisbol alegan que es un deporte aburrido, que es un deporte para viejitos y que no hay como el futbol.
En cierta ocasión tenía una controversia así con un compañero en la redacción de El Sol de San Luis, desde luego un servidor defendiendo al beisbol, pues consideramos que es un deporte en el que tanto los aficionados como los jugadores en el campo, deben de pensar cual es la mejor jugada que debe de venir, algo así como el ajedrez, pero luego viene la explosión cuando viene el batazo.
Para quienes les gusta el beisbol, es un deporte en el que te puede emocionar pitchada a pitchada y quien diga que es un deporte para viejillos, habrá que ver cual es la emoción y la intensidad con la que se viven los juegos de las grandes ligas en los Estados Unidos.
Sí, pero en el beisbol hay muchos reportes de dopaje. Me decía el compañero, a lo que le contesté con una pregunta: ¿Y por qué lo sabes?. Lo sabes porque en el en el beisbol si se dan a conocer los casos de dopaje, además de que se sancionan con medidas drásticas.
En cambio en el futbol muy rara vez se dan a conocer esos casos y a nivel mundial hemos tenido “ídolos”, de los que sabemos han caído en las drogas y no pierden su “honorabilidad”, siguen siendo ídolos.
Hay hechos como el de “la mano de Dios”, de Diego Armando Maradona, que aún sabiendo que hizo una trampa para anotar un gol, se le aplaude y se le idolatra, como diciendo a las nuevas generaciones que eso se puede hacer.
Pero ya no le seguimos para no echarnos de enemigos a los aficionados al futbol, además de que debemos de reconocer que el futbol también apasiona y mueve multitudes.
