Desechos industriales y agua contaminada acaban con venados, coyotes y Águila Real (Video)

Roberto Gutiérrez Turrubiartes/El Rayo Fotos y video

*Quema de desechos industriales generan emisiones cancerigenas en La Pila y Pozos

 

En los límites de zona urbana de la capital, Villa de Pozos, La Pila y sus comunidades, en plena Sierra de San Miguelito, proliferan los tiraderos clandestinos y la incineración de desechos industriales.

Esto ha provocado constantes incendios de residuos plásticos, papel, cartón, solventes y materiales industriales, que se usan en la industria y sin ninguna vigilancia luego empresas las tiran luego a cielo abierto. Todo ésto con la tolerancia la Secretaria de Ecología estatal( Segam ), Profepa y la Comisión Nacional del Agua, (CNA).

Zonas de la Sierra de San Miguelito que no hace muchos años eran ricas en ejemplares como: Puma (Puma, gato montés, venado cola blanca coyote y Águila real, hoy solo son un recuerdo y los más viejos de las comunidades, las conservan solo en fototografias.

Pese a que la Sierra de San Miguelito, es presuntamente «Zona Protegida» a solo un kilómetro de la Via Alterna y el Eje 122, en la zona del el cerro de Santa Jacinta, por citar un lugar, los incendios de de basura industrial son cotidianos y el paso de agua limpia, que baja de la sierra, circula por las calles contaminada al juntarse con los escurrimientos de las empresas, como ocurre a un lado del Río de la Cantera, por prolongacion Salk por desechos contaminados.

Actualmente la situación en la Sierra de San Miguelito, particularmente en las zonas colindantes con las delegaciones de La Pila y Villa de Pozos, representa un desafío crítico de justicia ambiental y salud pública que es necesario atender.

La zona, fundamental para la recarga de acuíferos y la biodiversidad del estado, enfrenta una presión constante por la actividad industrial y el crecimiento urbano descontrolado.

Anuado a ellos, está el problema de la basura y los desechos industriales que tiran las empresas y es permitido por la Segam y el Ayuntamiento de la Capital.

El Impacto que produce verter residuos químicos y sólidos en cañadas o terrenos baldíos cercanos a la Zona Industrial no solo degrada el suelo, sino que tiene un efecto dominó:

La Sierra es el principal pulmón y filtro de agua para el Valle de San Luis. Los químicos filtrados comprometen la calidad del agua que consumen las comunidades de la periferia, lo que genera toxicidad en la Cadena Alimenticia: En zonas como La Pila, donde aún persisten actividades de pastoreo o pequeña agricultura y los contaminantes pueden pasar directamente a los productos locales.

La incineración clandestina de desechos (plásticos, solventes y materiales industriales) genera una columna de contaminantes peligrosos, por las emisiones de Dioxinas y Furanos: Estos compuestos son altamente cancerígenos y se dispersan con el viento hacia las zonas habitacionales de Villa de Pozos, La Pila y los nuevos fraccionamientos del sector oriente.

Además de las enfermedades respiratorias, pues se ha documentado un aumento en casos de asma, alergias crónicas y afecciones pulmonares en habitantes cercanos, debido a la inhalación constante de aire con partículas suspendidas (PM_{2.5} y PM_{10}).

Además es importante destacar la vulnerabilidad del Ecosistema.

La Sierra de San Miguelito fue declarada Área Natural Protegida (ANP), pero la vigilancia sigue siendo insuficiente frente a, lo que provoca de Biodiversidad. El fuego y los químicos destruyen la flora nativa (como el mezquite y la biznaga) y desplazan a la fauna local antes rica en ejemplares y especies.

Además al degradarse la vegetación de la sierra, las zonas urbanas cercanas pierden la regulación térmica natural, aumentando la temperatura en las planchas de asfalto de la zona industrial y residencial.

Es obvio que hay un conflicto de Intereses, por la tensión entre el desarrollo económico de la Zona Industrial y la preservación ambiental, que se podría amortiguar con la instalación plantas de tratamiento de residuos adecuadas.

Pero también terminando con la supervisión laxa de la Segam que permite a empresas opten por el camino del vertido ilegal para reducir costos, dejando la «factura» ambiental a los ciudadanos de las comunidades vecinas.

Aparte se requiere una fiscalización estricta por las autoridades como la SEGAM, CNA y la PROFEPA, además de una integración real de los habitantes de La Pila y Villa de Pozos para que se integre una auditoría ciudadana, que alerta sobre la contaminación.

Actualmente hay varios focos rojos identificados en la zona de La Pila y los límites con la Sierra de San Miguelito principalmente por los tiraderos de Lodos Industriales: Se han detectado predios en las cercanías de los ejes industriales (especialmente del Eje 120 al 140) donde empresas de manejo de residuos descargan lodos químicos de manera ilegal. Estos desechos suelen provenir de procesos de galvanoplastia y fundición.

Quema de Plásticos y Solventes: En zonas de pastizales colindantes con Villa de Pozos, se reportan quemas nocturnas constantes. El objetivo suele ser recuperar metales (cobre) o simplemente deshacerse de embalajes industriales para no pagar la disposición final certificada.

Ante esto es urgente que el Área Natural Protegida (ANP), cuente con una vigilancia más estricta, a la par de la supervisión federal que los vecinos consideran como escasa en las «zonas de amortiguamiento» (las que pegan con la ciudad).

No se debe olvidar que hay una presión inmobiliaria que utiliza la degradación ambiental (quemas y contaminación) como táctica para argumentar que la tierra ya no es apta para la conservación y así intentar cambiar el uso de suelo.

Enfrentar el problema es inaplazable, por el mpacto en la Salud de los habitantes de La Pila y Pozos y la del Oriente de la capital.

La contaminación del aire por estas quemas genera un cóctel de gases (monóxido de carbono, óxidos de azufre y nitrógeno) que se asientan en las zonas bajas de La Pila y Pozos. Los habitantes han denunciado, por lo que debe atenderse ante el creciente número de casos de Irritación crónica de garganta y ojos.

Olores fétidos persistentes durante la madrugada, cuando el aire frío atrapa los contaminantes y la inversión térmica, el crecimiento poblacional lo requiere pero también el derecho a la salud de quienes ya viven y trabajan ahí